lunes, 20 de mayo de 2019

2.014-2.015: VIA DE LA PLATA EN LA PROVINCICA DE SEVILLA

Al final de la Calle Castilla, en Triana, hay un muro que EMASESA, la empresa de aguas de Sevilla, patrocinó, y en este hay un mural dedicado al Camino de Santiago.

También hay una placa, muy estropeada, donde se señalan todos los pueblos de la Provincia de Sevilla por donde pasa el Camino de Santiago, y las distancias entre ellos.

Por último, tras una subida por unas escaleras, y antes de atravesar el Río Betis, se encuentra un monolito, a modo de miliario, y el cual indica que desde ese punto hasta Santiago hay 1.000 km.


Mural

Miliario a 1.000 km de Santiago


Los pueblos de la Provincia de Sevilla son:

SEVILLA ⇨ CAMAS ⇨ SANTIPONCE ⇨ GUILLENA ⇨ CASTIBLANCO DE LOS ARROYOS ⇨ ALMADÉN DE LA PLATA ⇨ EL REAL DE LA JARA

Y las Etapas para los andarines suele ser:

Sevilla - Guillena
Guillena - Castiblanco de los Arroyos
Castiblanco de los Arroyos - Almadén de la Plata
Almadén de la Plata suele continuarse hasta Monesterio, ya en Extremadura, tras pasar por El Real de la Jara.

Algunas de estas etapas las hice con la Asociación de Amigos del Camino, otras solo, y algunas tanto andando como en bici, e incluso varias veces.

Salvo el tramo, si es que entras en Camas, mas problemático, por lo feo, es el atravesar el polígono Industrial de Camas-Santiponce, mejor tirar junto al Río por la finca del Gamonal, siempre que no haya llovido, pues se embarra con facilidad.

Hay tramos de plena dehesa, muy bonitas, y muy diferentes según la época del año que escoja.

Es una temeridad hacer este tramo en los meses de julio y agosto, en los últimos años ha habido algún fallecido, personas mayores que ya tendría algún achaque y el calor les dio la puntilla. Hay mucho inconsciente.

Suelo encontrarme a muchos peregrinos saliendo de Sevilla, casi todos extranjeros, y suelo ayudarles, y aconsejarles. Curiosamente hay muchas alemanas que lo hacen en solitario.

Dicen que el Camino Francés, por historia y tradición hay que hacerlo, suele ser la iniciación, pero el Via de la Plata sin duda es el doctorado.

En las fotos siguientes ponemos lo más característico de este tramo de unos 85 km en total, hasta la entrada en Extremadura, después del Víboras.

Las dificultades mayores de este tramo son las escasas poblaciones, algunas separadas más de 30 km sin ningún tipo de servicio, el calor en la época estival, y el Arroyo Molinos entre Santiponce y Guillena en época de lluvias.

Entrada a Santiponce

San Isidoro del Campo

Camino de Servicio de EMASESA, una recta interminable sin sombra alguna
Entrada a Guillena

Tras atravesar Guillena,  nos dirigimos hacía Castiblanco de los Arroyos,  etapa muy bonita, y con una paisaje de dehesa, que cambia mucho entre la primavera y el resto del año.

Toda la etapa va en subida, sin mucha pendiente pero sin dejar de subir.

Hay algún tramo con el firme descarnado

En primavera el paisaje es precioso, y bien señalado
Esplendor en la yerba

Al terminar la dehesa llegamos a la carretera,  y nos encontramos con un miliario.



En Castiblanco se puede encontrar todos los servicio, y estamos ya prácticamente el la Sierra Norte de Sevilla, estribaciones de Sierra Morena.

Hasta Almadén de la Plata hay unos 30 Km, de los cuales la mitad prácticamente hay que hacerlo por el margen de la carretera si vas andando o por la carretera si vas en bici.

Después se adentra uno en el Parque Natural de Los Berrocales, con la subida, muy fuerte pero corta, al Calvario. Este tramo lo hice en bicicleta, todo por carretera desde Castiblanco hasta El Real de la Jara.

En este tramo pasamos junto a diversas fincas, entre ellas la que fue de Rocio Jurado, Yerbabuena.

Yerbabuena

El Tinajar y un peregrino

Entrada a Los Berrocales

Almaden de La Plata

Vista desde El Real de la Jara
Al poco de El Real de la Jara, y atravesando el cauce del Arroyo Víboras, entramos en Extremadura.

2.014-2.015: LA VIA DE LA PLATA

La Ruta de la Plata es la carretera que une Sevilla con Gijón, y no hay que confundirla con LA VIA DE LA PLATA, que es la calzada romana que iba desde Mérida a Astorga.

 Actualmente se considera Via de la Plata, también por la calzada romana, los tramos que unían Hispalis (Sevilla) con Itálica, y esta con Mérida.

El Camino de Santiago, también con ese nombre de Via de la Plata, saliendo de Sevilla llega hasta tierras zamoranas, en concreto hasta Granja de Moreruela, donde se bifurca en dos caminos.

Si seguimos hacia delante y tras pasar por Benavente, se llega hasta La Bañeza, y de aquí hasta Astorga, donde se une con el Camino Francés.

Si llegado a Granja de Moreruela giramos a la izquierda, tomaremos el Camino Sanabrés, y que tras pasar por Orense llega a Santiago.

Lo de "plata" no tiene nada que ver con el metal, sino con la palabra "placa", por las lozas o placas de piedra que conforman la calzada romana. Nos acabamos de cargar un mito.

El comienzo del Camino Via de la Plata nace en la Catedral de Sevilla, en la Avda. de la Constitución hay una losa de piedra en el suelo, y posteriormente mediante unos azulejos trianeros, y a través de las indicaciones de las vieiras te va llevando por el Camino dentro de la ciudad de Sevilla.

Inicio de la Via de la Plata

Azulejo indicando recto


Curiosamente en Sevilla la simbología de la señalización es distinta al resto del Camino, ya que la punta de la vieira señala la dirección, ya que las estrías de la concha son como la estela de una estrella (Compostela lo que significa es “campo de estrellas”).

A partir de aquí los azulejos colocados en la pared a cierta altura, nos irá guiando por la Avda. Constitución, García Vinuesa (donde está la famosa Bodeguilla Morales, no son familiares míos), Jimios, Zaragoza, Reyes Católicos, y atravesando el Betis por el Puente de Triana nos metemos en pleno Altozano, y calle Castilla, donde al final se encuentra un mural y un miliario conmemorativo. Desde ese punto a Santiago, dice que hay 1.000 Kilómetros, y llevamos unos 6 km desde que salimos de la Catedral.

Esos azulejos llevan 30 o 40 años, y es desconocida por la inmensa mayoría de los sevillanos.


viernes, 17 de mayo de 2019

2.014-2.015 - NACE EL JARTIBLE DEL CAMINO

Tras realizar el Camino Francés (Sarria-Santiago) y a pesar de los inconvenientes, me engancho a esto del Camino, y me doy de alta en la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Sevilla.

En las reuniones, con mis amigos y en la empresa, a todos les doy el coñazo con eso del Camino, y claro ya me hago muy pesado, lo que en Sevilla se le llama UN JARTIBLE.

Y me planteo el reto de hacer el Camino desde mi casa, lo que supondría un total de unos 1.006 km, desde Catedral de Sevilla a Catedral de Santiago, más de mi casa a la Catedral. 

En definitiva pasar de un Camino corto de algo más de 100 km a algo más de 1.000 km, de un Camino muy transitado, las últimas etapas son una romería, demasiada gente, de un Camino acompañado a uno en solitario. Es decir todo lo contrario.

En 2.014 aún trabajaba, por lo que me planteo ir haciendo el Camino poco a poco, la compañía de autobuses ALSA me la conocí muy bien.

Seguía con los problemas en los pies, una fascitis plantar que me trataron varios médicos, fisioterapeutas, distintas técnicas, algunas muy dolorosas con descargas eléctricas, un suplicio.

Las botas Panama Jack pasaron a mejor vida, se las done a mi hijo, y claro conforme iba uno leyendo y en contacto con más peregrinos, todos me decían que cómo se me había ocurrido.

Dos cuestiones importantes sobre los pies: Los pies con los kilómetros crecen, y en un caminata de 25 km, crecen muchísimo. Los pies aunque pienses que no, sudan, y eso hace que se reblandezcan, y esto provoca ampollas.

Sabiendo todo esto ¿solucioné los problemas?, pues NO, pero desde luego disminuyeron, y ya al final del Camino Via de la Plata, el tramo que fue de Puebla de Sanabria a Santiago, por fin conocí mi cuerpo y mis pies, y no tuve ningún problema, una delicia.

Además en ese tramo, por fin me hicieron efecto unas plantillas para solucionar la fascitis, y desaparecieron los dolores.

Usaba una talla 41 de zapatos, y esa era la talla de las Panamá. Después pasé a usar mis antiguas zapatillas, y claro era un alivio, pero también eran tallas 41, y por tanto cuando llevaba algunos días también eran un suplicio

Finalmente pase a unas zapatillas de media caña, botas, por supuesto nada de cuero, talla 43. Pero durante cientos de kilómetros continuaron las ampollas, pero nada que ver con el final del primer camino.

La Asociación de Amigos del Camino de Sevilla durante la primavera y el otoño realizó una serie de salidas, de un día. Salíamos en un autobús hasta el inicio de la etapa, y nos recogían al final.

Además, por mi cuenta hacía algunas etapas, dos o tres días, aprovechando algún festivo.

Esta forma de hacer el Camino no es la más adecuada, porque el cuerpo necesita unos cinco días para entrar en modo rutina, y así se acostumbran los músculos, que algunos los he descubierto ahora. Lo mejor es, si no puedes hacerlo del tirón, al menos entre 10 y 15 días.

El Camino Via de la Plata se suele hacer en unos 34 o 35 días, yo lo hice en 46, y durante los años 2.014 (el 13 de octubre fue el inicio) y 2.015 (llegué un 16 de noviembre).

En las próximas entradas iré documentado ese camino, pero no en 46 entradas, las iré agrupando.

Como quiera que durante muchos meses no podía andar mucho, me compré una bicicleta de paseo, para intentar no perder algo de la forma que había adquirido, y eso fue otro descubrimiento, que después lo llevé al camino, y me convertí en un bicigrino.

jueves, 16 de mayo de 2019

2.014 - O PEDROUZO - SANTIAGO COMPOSTELA


20 de junio de 2.014, viernes.- De O Pedrouzo a Santiago de Compostela




Nos levantamos tempranos para preparar las cosas, ya que nos disponemos a afrontar la ultima etapa, hoy llegaremos a Santiago.
Desayunamos a las 7:30 y en marcha a las 8:15, después que nos llevaron desde Casa Calvo en O Pino hasta O Pedrouzo.
Como decían que iba a llover me puse las botas, habrá que replantearse cambiarlas al llegar a Sevilla. No nos llovió absolutamente nada, unas gotas en Santiago solamente.
Otro chino que me entra en las botas, pero me paro inmediatamente y lo expulso, y como no, en el pie derecho, el más dolorido.

Me esperan, y vamos un tramo juntos con diversas cuestas arriba y cuestas abajo, una de ellas se las traía, en Cimadevilla.
Nos dirigimos junto a la A-54 y N-634, y estamos un rato caminando en paralelo, hasta que llegamos al mojón esculpido con los símbolos típicos del peregrino: el bordón, la calabaza y la vieira, y el nombre de Santiago, es el inicio del termino municipal, y nos hacemos una foto.

Millones de fotos se han hecho aquí

Empiezan las molestias en el pie derecho, y junto a las heridas de las ampollas cada paso es un suplicio, y quedan todavía unos cuantos kilómetros.
Reyes llevaba una camiseta roja del Sevilla y yo una del glorioso, lo cual originó diversos comentarios de los hermanos peregrinos.
Ya en Santiago, uno al vernos juntos nos comenta “eso si que es hacer un Camino”.
Llegamos a Lavacolla, y tras rodear las pistas del aeropuerto, y subir unas cuestas de aupa, llegamos hasta la Parroquia de San Pelayo
Paramos y compramos algunos artículos para regalos, y a partir de ahí empezó el Calvario, para mí. Ya iba prácticamente arrastrando un pie y casi cojeando.
Hubo una cuesta de varios kilometros, y llegamos por fin al Monte do Gozo.
Había una chavalería todos con unas camisetas iguales celestes, y se me acercó una chiquilla que decía que era de Madrid pero del Betis, y que si me podía hacer una foto con ella, si es que yo creo que deberíamos subir a primera por aclamación popular.
Nos hicimos unas fotos, sellamos en la Capilla de San Marcos, y allí un abuelote nos dice que vallamos a ver unas estatuas que hay de unos peregrinos desde donde se ve Santiago. Reyes no estaba muy de acuerdo, a despotricar, porque perdimos de vista las flechas .
Vimos Santiago a lo lejos.


En el Monte do Gozo

Señalando a Santiago de Compostela


Cruzamos la autovía y paramos a comer, ya que no podía más. Me descalcé y descasamos algo más de una hora, y eso me dio la vida, sobre todo al pie derecho, ya que a partir de ahí y con las zapatillas de deporte pude llegar relativamente bien. Por momentos estuve a punto de tirar la toalla, pero las niñas me animaron, y seguimos, y llegamos.
Ya dentro de Santiago, la Catedral estaba más lejos de lo que nos dijeron, esta gente no tienen muy claro lo que son mil metros, un kilómetros vamos.
Un tío con una gaita nos dio la bienvenida en el Arco de Palacio, que da paso a la Plaza del Obradoiro, y en el recorrido de las calles del caso histórico algunos nos emocionamos.
Reyes y yo nos pusimos las camisetas del otro equipo, que mal trago, pero lo prometido es deuda, y se cumplió.


Lo prometido es deuda

Lo conseguimos


Nos fuimos a por la Compostela, una cola de hora y media, y llevamos las mochilas a una consigna, puesto que no dejan entrar con ellas en la Catedral.
Una vez obtenida la Compostela, con nuestros nombre el latín, yo creo que un poco macarrónico, eso de Blancam o Gabrielum no se, no se, y en eso que comenzó a llover un poco, por fin, lluvia en Galicia.
Nos fuimos para la Catedral, a coger sitio, y a abrazar al Santo, y al sepulcro.
Unas monedas y unas velas eléctricas, salud para todos.
Luego nos sentamos recogidamente, faltaba todavía como una hora y media para la misa.
Reyes se puso las manos sobre la cara, muy recogida, y yo con la cabeza hacia abajo meditando y con los ojos cerrados. La verdad es que estábamos descansando los parpados.
Tan cansados estábamos que nos pareció muy bien la espera, no se nos hizo larga.
Le comenté a Reyes y Blanca que nos iban a nombrar antes de la misa, y cómo no, incrédulas ellas, que anda ya.
Y si, nos nombraron, junto a todos los peregrinos que iban diciendo de donde venían y de donde eran, de Sarria vienen peregrinos de Sevilla, nosotros.
Es que cuando recogimos la Compostela vi una lista, y me apunté, y ellas no lo sabían.
Un montón de curas para la misa, todos de verde y blanco, yo no digo nada, pero esa es la verdad.
Y al final de la misa el Botafumeiro, espectacular, era la primera vez que lo veía.
Taxi y al hotel, y ducha en un artefacto con muchos botones y teclas que tocar. Que difícil lo ponen a veces.

Santiago

Botafumeiro
Credencial y sellos
Compostela

Por último, y como fin de este mi primer Camino, la conclusión y el resultado fue muchos problemas en los pies, ampollas, y lo que fue peor, una fascitis plantar que dio la cara  a las pocas semanas, y que me duro varios años.
Una vez leí un proverbio que decía... LA EXPERIENCIA QUE SE ADQUIERE CON EL TIEMPO SALE MUY CARA.... y añadiría.... DOLOROSA